Queridos compañeros:
Con alegría, responsabilidad y cierto temor he dicho sí al encargo que, días pasados, me hacía don Jesús, nuestro pastor.
Con la misma alegría me dirijo a vosotros para ofreceros mi colaboración y la de la Delegación, en todo lo que podamos seros útil.
Agradezco profundamente a Carmen Velasco todo su trabajo, dedicación y buen hacer al frente de la Delegación, así como su colaboración y ayuda en estos momentos.
Vuestra misión es importantísima para la Iglesia, hacer presente a Cristo en medio de vuestros alumnos. Trabajo duro y sacrificado, entregado y a veces no reconocido. Pero sé que lo hacéis con verdadero cariño y teniendo presente las palabras de la santa de Ávila: «Quien a Dios tiene, nada le falta, solo Dios basta».
Espero que nos veamos pronto, en la reunión de principio de curso, mientras tanto disfrutad de estas merecidas y calurosas vacaciones.
Que Santa María de la Victoria os siga protegiendo y guiando por este maravilloso servicio que es la enseñanza de la Religión y Moral Católicas.
 
Antonio M. Sánchez Herrera