Mes: octubre 2020

Comunicado de la CXLVI Asamblea Ordinaria de los Obispos del Sur de España

Se ha celebrado en Córdoba, los días 20 y 21 de octubre, la CXLVI Asamblea de los Obispos del Sur de España, que comprende las diócesis de Sevilla, Granada, Almería, Cádiz y Ceuta, Córdoba, Guadix, Huelva, Jaén y Málaga. Asidonia-Jerez ha estado presente por medio del Administrador Diocesano, D. Federico Mantaras.

Esta ha sido la primera reunión de los Obispos del Sur de España en Asamblea desde que comenzase la pandemia de Covid-19 y se ha realizado con las medidas preventivas recomendadas por las autoridades sanitarias para la prevención de la enfermedad. Comenzó con un tiempo de oración, dirigido por el Obispo de Huelva, D. Santiago Gómez.

Pandemia

Los Obispos han reflexionado sobre lo que está suponiendo este tiempo de pandemia para sus diócesis y para la acción pastoral, que se ha visto alterada desde que comenzó el estado de alarma. A pesar de las dificultades y adoptando las medidas preventivas recomendadas, la actividad pastoral se ha mantenido y, en algunas áreas, se ha incrementado notablemente, como en la atención a los más necesitados desde Cáritas y otras realidades de la Iglesia. Muchos de ellos han acudido a Cáritas por primera vez, tras la crisis económica que la situación sanitaria está provocando. Ante esta realidad, destacan la imaginación pastoral y el servicio de tantos buenos sacerdotes, religiosos y laicos. Agradecen, además, la presencia y la atención pastoral a los enfermos de los sacerdotes en hospitales, residencias y domicilios.

Reconocen el sufrimiento que supone para muchos cristianos no poder participar presencialmente en las celebraciones litúrgicas, o hacerlo entre restricciones y temores, especialmente en el acompañamiento de los enfermos y de los difuntos. Todas las diócesis han celebrado funerales y sufragios especiales por los difuntos y por sus familias. Los Obispos andaluces recomiendan a los fieles volver a la participación en la Eucaristía de manera presencial, respetando las normas preventivas establecidas.

Los Obispos del Sur siguen  con atención la piedad popular, que se expresa de múltiples maneras en nuestro pueblo con estaciones de penitencia, romerías, procesiones, etc.… Invitan a la Cofradías y Hermandades a que, en comunión con los pastores, fomenten el culto a sus Sagrados Titulares -respetando la normativa sanitaria-, continúen los procesos formativos de sus miembros y la caridad con los necesitados, y eviten sucedáneos de la verdadera piedad que brota de la celebración del Misterio cristiano, que los Obispos garantizan.

Cáritas

La crisis económica que la situación sanitaria está provocando ha incrementado el número de demandas de ayuda en un 77 %. Una vez más, han sido los más pobres y las familias vulnerables las primeras en sufrir las consecuencias de la crisis y en necesitar la ayuda de Cáritas. Pero también ha aumentado en un 33% el número de personas que acuden a Cáritas por primera vez, o lo hacen después de un largo tiempo sin necesitar ayuda.

Los Obispos han renovado el nombramiento de D. Mariano Pérez de Ayala, director de Cáritas Diocesana de Sevilla, como presidente de Cáritas Regional de Andalucía por un nuevo periodo de 4 años. Y han nombrado vicepresidente a D Francisco José Sánchez, actual director de Cáritas Diocesana de Málaga. Además, los Obispos han sido informados de la labor que viene realizando Cáritas Regional de Andalucía y las Cáritas de las diócesis andaluzas, sobre todo, en este tiempo de pandemia, en el que han tenido que incrementar la atención a los necesitados, redoblando esfuerzos e incorporando nuevos voluntarios, al tiempo que han seguido manteniendo los programas de ayuda en los que ya venían trabajando.

Educación

La Asamblea ha sido informada sobre el proceso de tramitación del Proyecto de Ley LOMLOE y las consecuencias que puede tener para el proceso educativo, la libre elección de centro, los colegios concertados o la asignatura de Religión. Se trata de una Ley que, de salir adelante como está planteada, supone un modelo de escuela público, único y laico (que habría que llamar estatal, único y laicista), que daña los principios de libertad de enseñanza y de elección de los padres del modelo de educación para sus hijos, que nuestra Constitución recoge, y que quiebra los Acuerdos Iglesia-Estado. La asignatura de Religión queda aún más discriminada y gravemente amenazada en el currículo escolar.

Eutanasia

Los Obispos expresan su preocupación por la decisión del Congreso de los Diputados de continuar con la tramitación de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, una Ley que es fruto de una visión reduccionista e individualista del ser humano.

Nadie puede disponer de la vida de otro, ni siquiera de la suya propia, porque la vida es un don de Dios. La vida debe ser defendida desde su concepción hasta su fin natural. Por eso, abogan por un desarrollo de los cuidados paliativos que puedan llegar a todos, especialmente a los más frágiles e indefensos. Cuando una persona se siente atendida y querida no pide la muerte.

Por esa misma razón, porque la vida humana solo depende de Dios, los Obispos recuerdan el rechazo de la Iglesia al aborto y consideran una muy mala noticia el anuncio hecho por el Gobierno de reformar la ley para ampliar y facilitar la posibilidad de acabar con la vida de un no nacido.

Córdoba, a 21 de octubre de 2020

Fuente: odisur.es

El Papa pide unirse al Pacto Educativo Global

«Es hora de mirar hacia adelante con valentía y esperanza. Que nos sostenga la convicción de que en la educación se encuentra la semilla de la esperanza: una esperanza de paz y de justicia. Una esperanza de belleza, de bondad; una esperanza de armonía social», afirma el Papa en un video mensaje publicado el jueves 15 de octubre, durante un encuentro en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma sobre el Pacto Educativo Global.

El jueves 15 de octubre a las 14:30 hora central europea, tuvo lugar un encuentro en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma sobre el Pacto Educativo Global. Durante esta iniciativa presentada por Alessandro Gisotti, vicedirector editorial del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, se proyectó un video mensaje del Papa Francisco y otro de la Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay, junto con testimonios y experiencias internacionales, que buscan mirar más allá de la pandemia con creatividad.

El evento fue organizado por la Congregación para la Educación Católica y transmitido por Vatican News de manera online en italiano, con traducción simultánea en inglés, francés, español y portugués.

En su video mensaje, el Santo Padre explica que cuando invitó a iniciar este viaje de preparación, participación y planificación de un pacto educativo global, «nunca pudimos imaginar la situación en la que se desarrollaría», ya que «el Covid-19 ha acelerado y amplificado muchas de las emergencias y urgencias que estábamos experimentando y ha revelado muchas otras».

Catástrofe educativa: millones de niños sin escuela

«A las dificultades de salud siguieron las económicas y sociales», asevera el Santo Padre indicando que los sistemas educativos de todo el mundo han sufrido la pandemia tanto a nivel escolar como académico y han mostrado una marcada disparidad en las oportunidades educativas y tecnológica.

Según algunos datos recientes de los organismos internacionales, se habla de una «catástrofe educativa» -afirma el Papa- ante los aproximadamente diez millones de niños que podrían verse obligados a abandonar la escuela debido a la crisis económica generada por el coronavirus.

Este hecho aumentaría una brecha educativa ya alarmante con más de 250 millones de niños en edad escolar excluidos de toda actividad educativa.

«Dar vuelta al modelo de desarrollo»

En el video el Pontífice hace hincapié en que esta situación ha hecho que se tome conciencia de que «hay que dar la vuelta al modelo de desarrollo», el modo que tenemos de desarrollarnos como sociedades, economías y como humanidad.

Centrándose en el poder transformante de la educación, Francisco recuerda que educar es siempre un acto de esperanza «que invita a la coparticipación y a la transformación de la lógica estéril y paralizante de la indiferencia; en una lógica diversa capaz de acoger nuestra pertenencia común». Y añade:

“También somos conscientes de que un camino de vida necesita una esperanza basada en la solidaridad, y que todo cambio requiere una trayectoria educativa, para construir nuevos paradigmas capaces de responder a los desafíos y emergencias del mundo contemporáneo, para comprender y encontrar soluciones a las necesidades de cada generación y para hacer que la humanidad florezca hoy y mañana”

Asimismo, el Papa puntualiza que la educación es una de las formas más efectivas de humanizar el mundo y la historia.

“La educación es sobre todo una cuestión de amor y responsabilidad que se transmite de generación en generación. La educación, por lo tanto, se propone como el antídoto natural a la cultura individualista, que a veces degenera en un verdadero culto al yo y a la primacía de la indiferencia. Nuestro futuro no puede ser la división, el empobrecimiento de las facultades de pensamiento y de imaginación, de escucha, de diálogo y de comprensión mutua. Nuestro futuro no puede ser este. Hoy en día se necesita una etapa renovada de compromiso educativo, que involucre a todos los componentes de la sociedad”

En este sentido, Francisco hace referencia a «un camino compartido, en el que no se permanezca indiferente al flagelo de la violencia y el abuso infantil, al fenómeno de los niños novios y los niños soldados, al drama de los niños vendidos y esclavizados». 

Llamamiento a «firmar el pacto»

Igualmente, el Santo Padre lanza un llamamiento especial, «a todas las partes del mundo, a los hombres y mujeres de la cultura, la ciencia y el deporte, a los artistas y a los trabajadores de los medios de comunicación, para que también ellos firmen este pacto y, a través de su testimonio y su trabajo, promuevan los valores de cuidado, paz, justicia, bondad, belleza, aceptación de los demás y hermandad».

«No debemos esperar todo de aquellos que nos gobiernan, sería infantil» -afirma el Papa- «disfrutamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y nuevas transformaciones. Debemos ser parte activa en la rehabilitación y el apoyo de las sociedades heridas».

Compromiso personal y conjunto

Es por ello, que el Pontífice subraya que lo que necesitamos actualmente es «capacidad para crear armonía» e invita a todos a adherirse a este  Pacto Educativo Global, comprometiéndonos personal y conjuntamente a:

1- Poner en el centro de todo proceso educativo formal e informal a la persona, su valor, su dignidad, poner de relieve su propia especificidad, su belleza, su singularidad y, al mismo tiempo, su capacidad de relacionarse con los demás y con la realidad que le rodea, rechazando aquellos estilos de vida que favorecen la difusión de la cultura del derroche.

2- Escuchar la voz de los niños, y los jóvenes a los que transmitimos valores y conocimientos, para construir juntos un futuro de justicia y paz, una vida digna para cada persona.

3- Fomentar la plena participación de las niñas en la educación.

4- Ver en la familia al primer e indispensable educador.

5- Educar y educarnos para acoger, abriéndonos a la los más vulnerables y marginados.

6- Comprometernos a estudiar para encontrar otras formas de entender la economía, la política, el crecimiento y el progreso, para que estén verdaderamente al servicio del hombre y de toda la familia humana en la perspectiva de una ecología integral.

7 – Salvaguardar y cultivar nuestra casa común, protegiéndola de la explotación de sus recursos, adoptando estilos de vida más sobrios y buscando el aprovechamiento integral de las energías renovables y respetuosas del entorno humano y natural, siguiendo los principios de subsidiariedad y solidaridad y de la economía circular.

La Doctrina Social: un punto de referencia

En definitiva, el Papa destaca que lo que queremos es comprometernos con valentía «para dar vida, en nuestros países de origen, a un proyecto educativo, invirtiendo nuestras mejores energías e iniciando procesos creativos y transformadores en colaboración con la sociedad civil».

Y para ello, Francisco asegura que en este proceso, un punto de referencia es la «Doctrina Social» que, inspirada en las enseñanzas de la Revelación y el humanismo cristiano; se ofrece como base sólida y fuente viva para encontrar los caminos a seguir en la actual situación de emergencia.

Antes de despedirse, el Papa señala un punto fundamental ya que las grandes transformaciones no se construyen en el escritorio:

“Hay una «arquitectura de la paz» en la que intervienen las diversas instituciones y personas de una sociedad, cada una según su propia competencia, pero sin excluir a nadie. Así tenemos que seguir: todos juntos, cada uno como es, pero siempre mirando juntos hacia adelante, hacia esta construcción de una civilización de la armonía, de la unidad, donde no haya lugar para esta virulenta pandemia de la cultura del descarte”

Fuente: vaticannews.va