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ReliFlamenco en el programa "El Espejo" de la COPE

 Breve entrevista en la COPE:

«Y sobre flamenco, hablamos con Maestro Pedro, un profesor de Religión que usa el cante y el baile como recurso didáctico para dar su asignatura. El sistema ha sido exportado a Italia, donde la cultura española interesa mucho. De tal manera que los jóvenes italianos estudian Religión a través de su expresión artística en nuestra tierra, el flamenco.»

 

Chicos malagueños e italianos unidos por el "Reliflamenco"

Pedro Bonilla es un inquieto profesor de Religión malagueño, siempre al tanto de proyectos de innovación educativa. Entre otras iniciativas, es el coordinador de las Relicat Games, olimpiadas de la asignatura de Religión Católica en cuya última edición participaron alumnos de 30 centros distintos. Asimismo, es muy activo en internet, donde es conocido como “MaestroPedro” y donde es muy fácil encontrarlo, puesto que cuenta con su propia web (maestropedro.com) y perfiles en las diferentes redes sociales desde los que comparte sus iniciativas con el mundo.

Desde lo hondo

El proyecto Reliflamenco tiene su germen en torno al año 2006, siendo profesor de Religión en Totalán, cuando comenzó a incluir pequeñas actividades abordando la religiosidad del flamenco. Desde entonces, ha venido utilizando diferentes materiales didácticos entre los cuales destacaba el oratorio flamenco “Desde lo Hondo” editado por la Diócesis de Málaga.

El proyecto fue creciendo y empezó a tener repercusión a nivel nacional en jornadas de innovación educativa en el área de Religión, por lo que MaestroPedro decidió seguir formándose hasta obtener, en 2017 el título de Experto Universitario en Estudios Flamencos.

En octubre de 2018, la profesora italiana Cristina Chistè se interesó por el proyecto y se puso en contacto con el centro donde actualmente ejerce MaestroPedro, el CEIP Josefina Aldecoa, de Torre de Benagalbón. «Lo que en un principio fue un contacto buscando ideas, consejos, ejercicios, etc. desembocó en una colaboración entre el alumnado y proyectos de las dos instituciones de enseñanza, el instituto italiano y el malagueño», según explican desde el propio centro. «Se conjugaron actividades de investigación sobre la religiosidad en el flamenco, adaptando y enfocando la difusión de ideas para un alumnado italiano, estudiante de español y de la rama de turismo, que tenía una serie de curiosidades sobre el flamenco y la importancia de este en nuestra cultura andaluza; así como sobre la relación existente con nuestra religiosidad popular», relatan.

El proyecto ha servido para que las propias profesoras de Español y Religión Católica italianas desterraran muchos estereotipos difundidos por los medios de comunicación de su país en torno al flamenco y lo transmitieran así a sus alumnos.

Para MaestroPedro, «las letras del flamenco contienen gran cantidad de términos relacionados con el mundo religioso. Hay muchas letras que son verdaderas oraciones a un Dios que, lejos de ser distante, se muestra cercano. Los villancicos en Navidad, las saetas en Semana Santa o los cantes y bailes de las Romerías son expresiones de la religiosidad popular. Es así cómo el pueblo andaluz siente y manifiesta su relación con Dios».

Fuente: DiócesisMálaga.es

El referéndum donde siempre gana el sí

Carmen Velasco, delegada diocesana de Enseñanza, recuerda que, como todos los años por estas fechas, las familias y los alumnos mayores deben elegir si quieren clase de Religión.

Somos muchos los que pensamos que la educación de nuestros niños, adolescentes y jóvenes es uno de los grandes retos de la sociedad española; somos muchos los que pensamos que, además de formar trabajadores (según recoge el preámbulo de la Ley Orgánica de Educación), la escuela debe contribuir a la formación integral de las personas y que esa formación contempla el desarrollo de todas las capacidades del alumnado, desarrollando todas las “inteligencias” que las personas tenemos. Somos muchos los que pensamos y defendemos que la educación de los hijos es un derecho de los padres y no del Estado, que lo que debe hacer es poner los medios para que las familias puedan ejercer el derecho a la libre elección del tipo de educación que quieren para sus hijos como reconoce nuestra Constitución.

En la escuela son muchos los profesores que están empeñados en el desarrollo integral de sus alumnos; el profesorado de religión se sabe instrumento y cauce de ese desarrollo y la clase de Religión Católica se presenta como un espacio de reflexión y crecimiento donde poder hacer otras preguntas y buscar, con otros, respuestas para la vida, para comprender el mundo, nuestras raíces, nuestra historia; para entender otros puntos de vista porque solo desde el conocimiento de lo diverso se puede comprender lo propio.

Como todos los años por estas fechas, las familias y los alumnos mayores deben elegir si quieren clase de Religión; es un “referéndum” anual donde siempre gana el sí y donde la administración educativa a veces pone muchos inconvenientes olvidando que su misión es salvaguardar el derecho a elegir de los padres y no elegir por ellos.

Como hemos dicho en otras ocasiones, la clase de Religión confesional (en nuestro caso la católica, pero también la islámica y la evangélica) es de oferta obligatoria para los centros escolares de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachiller, y voluntaria para el alumnado; y no, no mide ni evalúa la fe, ni prepara para los sacramentos que es misión de la catequesis y la comunidad parroquial. La clase de Religión Católica desarrolla un currículo que cualquiera puede conocer (está publicado en el BOE) y sí: nos acerca a la persona de Jesús, a la Iglesia, al diálogo con otras religiones desde el conocimiento de estas, a las virtudes y los valores del Evangelio muchos de ellos compartidos con las mujeres y hombres de buena voluntad del mundo.

Y en esa tarea, y trabajando a veces en condiciones difíciles, el profesorado de Religión hace posible que se ejerza ese derecho como el sembrador de la parábola: haciendo llegar la semilla de la Palabra allí donde hay tierra buena, porque los alumnos siempre lo son.

Por todo ello, animo a todas las familias, a todo el alumnado, a matricularse en clase de Religión Católica.

Fuente: diocesismalaga.es