Día: 25 mayo, 2019

Encuentro final de curso del Profesorado de Religión de Málaga

Esta mañana, del sábado 25 de mayo, ​hemos celebrado nuestro encuentro de final de curso en la Casa Diocesana de Espiritualidad.

Entorno a las 10 de la mañana se ha realizado la acogida para comenzar con una Oración, dirigida por el profesor de religión Unai Quirós, minutos después de las 10:30 horas.

Con posterioridad hemos tenido la intervención de Dª Sara Ferrón, profesora y responsable del Proyecto «i», quien nos presentó desde la propia experiencia la importancia de «Educar en clave de Interioridad» y la posibilidad de hacerlo desde el aula de Religión. Sara nos hizo ver que somos seres complejos que necesitamos armonizar las «piezas del puzzle»:  cuerpo, mente, espíritu. Para ello es necesario un trabajo corporal ( expresión corporal, respiración,relajación…), una integración emocional ( Reconocer y describir emociones, identificar el origen, encontrar los cauces de expresión de las emociones, integrar las emociones propias y las ajenas…) y la apertura a la trascendencia(preguntas consentido,el silencio, lo simbólico…).Y todo con la intención de acceder a la Interioridad, dimensión para lograrla armonía de nuestro ser y  decidir qué hacemos con nuestra vida.

Después de las oportunas preguntas y comentarios con la ponente, se realizó una presentación por parte de Dª Salud Ceballo,responsable de educación de Manos Unidas en Málaga, sobre materiales educativos y actividades que esta ONG Católica está haciendo y realizará en su 60 aniversario.

Para acceder a los materiales educativos de Manos Unidas se puede hacer desde su web

Posteriormente tuvo lugar la presentación de la Campaña a favor de la matriculación en Religión Católica, por parte de Carmen Velasco, para concluir el encuentro con una oración final entorno a las 13:30 de la tarde.

El referéndum donde siempre gana el sí

Carmen Velasco, delegada diocesana de Enseñanza, recuerda que, como todos los años por estas fechas, las familias y los alumnos mayores deben elegir si quieren clase de Religión.

Somos muchos los que pensamos que la educación de nuestros niños, adolescentes y jóvenes es uno de los grandes retos de la sociedad española; somos muchos los que pensamos que, además de formar trabajadores (según recoge el preámbulo de la Ley Orgánica de Educación), la escuela debe contribuir a la formación integral de las personas y que esa formación contempla el desarrollo de todas las capacidades del alumnado, desarrollando todas las “inteligencias” que las personas tenemos. Somos muchos los que pensamos y defendemos que la educación de los hijos es un derecho de los padres y no del Estado, que lo que debe hacer es poner los medios para que las familias puedan ejercer el derecho a la libre elección del tipo de educación que quieren para sus hijos como reconoce nuestra Constitución.

En la escuela son muchos los profesores que están empeñados en el desarrollo integral de sus alumnos; el profesorado de religión se sabe instrumento y cauce de ese desarrollo y la clase de Religión Católica se presenta como un espacio de reflexión y crecimiento donde poder hacer otras preguntas y buscar, con otros, respuestas para la vida, para comprender el mundo, nuestras raíces, nuestra historia; para entender otros puntos de vista porque solo desde el conocimiento de lo diverso se puede comprender lo propio.

Como todos los años por estas fechas, las familias y los alumnos mayores deben elegir si quieren clase de Religión; es un “referéndum” anual donde siempre gana el sí y donde la administración educativa a veces pone muchos inconvenientes olvidando que su misión es salvaguardar el derecho a elegir de los padres y no elegir por ellos.

Como hemos dicho en otras ocasiones, la clase de Religión confesional (en nuestro caso la católica, pero también la islámica y la evangélica) es de oferta obligatoria para los centros escolares de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachiller, y voluntaria para el alumnado; y no, no mide ni evalúa la fe, ni prepara para los sacramentos que es misión de la catequesis y la comunidad parroquial. La clase de Religión Católica desarrolla un currículo que cualquiera puede conocer (está publicado en el BOE) y sí: nos acerca a la persona de Jesús, a la Iglesia, al diálogo con otras religiones desde el conocimiento de estas, a las virtudes y los valores del Evangelio muchos de ellos compartidos con las mujeres y hombres de buena voluntad del mundo.

Y en esa tarea, y trabajando a veces en condiciones difíciles, el profesorado de Religión hace posible que se ejerza ese derecho como el sembrador de la parábola: haciendo llegar la semilla de la Palabra allí donde hay tierra buena, porque los alumnos siempre lo son.

Por todo ello, animo a todas las familias, a todo el alumnado, a matricularse en clase de Religión Católica.

Fuente: diocesismalaga.es